Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Los resultados de la expedición no se publicaron hasta el siglo XIX — cuando otros países ya habían publicado los suyos

Mientras los resultados de Cook se publicaron en años y se convirtieron en referencia mundial, los de Malaspina permanecieron en archivos durante décadas. Cuando por fin empezaron a publicarse, a lo largo del siglo XIX, el mundo científico ya había avanzado sin ellos. España había financiado una de las expediciones científicas más completas de la historia y luego la había enterrado ella misma. El nombre de Malaspina quedó casi olvidado hasta que investigadores del siglo XX rescataron su obra. Hoy un glaciar de Alaska, un monte submarino y varios organismos biológicos llevan su nombre.