El Bismarck se hundió pero la controversia sobre quién lo hundió dura hasta hoy
El 27 de mayo de 1941, los acorazados HMS Rodney y HMS King George V cañonearon al Bismarck durante horas. El barco alemán, con el timón bloqueado y sin poder maniobrar, recibió cientos de impactos pero se negó a hundirse. La tripulación alemana abrió las válvulas de inundación para hundirlo deliberadamente y evitar que los británicos lo capturaran. Los británicos dispararon torpedos finales. El Bismarck se hundió a las 10:39. De sus 2.200 tripulantes, sobrevivieron 114. El debate sobre si lo hundieron los británicos o lo hundió la propia tripulación sigue activo entre historiadores.