Solimán el Magnífico gobernó el imperio más extenso de su tiempo
Bajo el reinado de Solimán el Magnífico (1520-1566), el Imperio Otomano alcanzó su máxima extensión territorial, controlando partes de tres continentes —Europa, Asia y África— y llegando a sitiar Viena en 1529. Solimán también fue conocido entre sus súbditos como "el Legislador" por reformar profundamente el sistema legal otomano, armonizando la ley religiosa islámica con un cuerpo de leyes civiles y administrativas que organizó el imperio durante generaciones. Su reinado se considera el apogeo cultural, militar y artístico del Imperio Otomano, con un florecimiento notable de la arquitectura bajo el arquitecto Sinán.