Pedro de Alvarado masacró a la nobleza azteca durante una fiesta religiosa y desató la rebelión
En mayo de 1520, mientras Cortés había salido a enfrentarse a una expedición enviada para arrestarle, dejó a Pedro de Alvarado al mando en Tenochtitlan. Durante la fiesta del Tóxcatl, con la élite guerrera azteca danzando desarmada en el templo mayor, Alvarado ordenó atacarles. Centenares de nobles y guerreros aztecas murieron en la masacre. La ciudad entera se levantó en armas. Cuando Cortés regresó victorioso de su expedición, encontró a sus hombres sitiados en el palacio sin comida ni agua. Era el principio de la Noche Triste.