El gobierno británico condenó a Turing por ser homosexual y lo sometió a castración química
En 1952, Alan Turing fue arrestado y condenado por "indecencia grave" — el eufemismo legal para la homosexualidad en la Gran Bretaña de la época. Como alternativa a la prisión, aceptó someterse a una castración química mediante inyecciones de estrógenos. El hombre que más había contribuido a ganar la guerra fue destruido por el país que ayudó a salvar. Murió en 1954, a los 41 años, con una manzana a medio comer junto a la cama. El veredicto oficial fue suicidio, aunque nunca se probó con certeza. El gobierno británico le pidió disculpas póstumas en 2009 y le concedió el indulto real en 2013.