Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Pizarro capturó un imperio con menos de 200 hombres

En noviembre de 1532, Francisco Pizarro capturó al emperador inca Atahualpa en la plaza de Cajamarca con apenas 168 soldados españoles, frente a un ejército inca de varias decenas de miles de hombres acampados en los alrededores, recién vencedor de una guerra civil contra su hermano Huáscar. El uso de caballos —desconocidos hasta entonces en América—, armaduras de acero, armas de fuego y, sobre todo, la sorpresa táctica de atacar durante lo que se suponía un encuentro diplomático, resultaron decisivos para someter a un imperio que apenas tuvo tiempo de organizar una defensa coordinada.