El asedio de Leningrado duró 872 días y mató a más civiles que Hiroshima y Nagasaki juntos
El 8 de septiembre de 1941, el ejército alemán completó el cerco de Leningrado, cortando todos los suministros terrestres a la ciudad. Lo que siguió fue el asedio más mortífero de la historia moderna: 872 días de hambre, frío y bombardeos. Murieron entre 800.000 y 1.100.000 civiles — más que en Hiroshima y Nagasaki combinados. En el invierno de 1941-42, la ración diaria de pan llegó a 125 gramos para los civiles. La gente comía engrudo de papel pintado, tierra, cuero hervido y en casos documentados hubo canibalismo.