La viruela mató a más nativos americanos que todas las guerras de conquista juntas
Tras el contacto europeo a partir de 1492, epidemias sucesivas de viruela, sarampión, tifus y otras enfermedades desconocidas hasta entonces en América devastaron a las poblaciones indígenas, que carecían de inmunidad acumulada frente a estos patógenos del Viejo Mundo. Se estima que hasta el 90% de la población originaria americana murió en los primeros 150 años tras el contacto, una mortandad muchísimo mayor que la causada directamente por las armas o los combates de la conquista, y que facilitó enormemente el avance territorial de los conquistadores europeos al colapsar las estructuras sociales y militares indígenas.