Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Juan de Austria murió con 31 años esperando ser rey de algún sitio, cualquier sitio

Tras Lepanto, Juan de Austria soñaba con un reino propio. Felipe II lo envió a los Países Bajos como gobernador — un cargo imposible en un territorio en llamas. Juan negoció, combatió y escribió cartas desesperadas a su hermano pidiendo recursos que nunca llegaban. Murió de tifus en 1578, a los 31 años, en una tienda de campaña en Flandes, sin haber cumplido ninguno de sus sueños de grandeza. Se decía que aspiraba a casarse con María Estuardo y gobernar Inglaterra. Felipe II nunca le dio ese reino. El hombre que salvó el Mediterráneo murió gobernando una guerra imposible.