Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Fernando el Católico destituyó al Gran Capitán por miedo a su popularidad y nunca le pagó lo que le debía

Tras conquistar Nápoles, el Gran Capitán era el hombre más famoso y querido de España. Fernando el Católico, temeroso de su popularidad, lo llamó a la corte con el pretexto de consultarle y lo apartó del mando. Cuando el rey le preguntó por las cuentas de la campaña, Gonzalo presentó una lista apócrifa que incluía partidas como "cien millones en frailes que rezaron por el alma de Vuestra Majestad". La "cuenta del Gran Capitán" se convirtió en proverbio. Murió en Granada en 1515 sin haber recibido el reconocimiento ni la recompensa que merecía.