Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Los almogávares eran guerreros tan temidos que los bizantinos los llamaron para salvar su imperio

Los almogávares eran infantería ligera de los reinos de Aragón y Cataluña, especializados en guerra de guerrillas y capaces de marchar y combatir en condiciones que habrían destruido a cualquier ejército convencional. Su grito de guerra — "Desperta ferro!" ("¡Despierta, hierro!") — mientras golpeaban sus lanzas contra las piedras para sacar chispas antes del combate era suficiente para sembrar el pánico entre sus enemigos. El emperador Andrónico II los contrató desesperado porque nadie más podía frenar a los turcos otomanos. Los almogávares los frenaron — y luego se volvieron contra sus propios empleadores.