Caboto abandonó a tres de sus propios oficiales en una isla por oponerse a su plan
Su teniente general Martín Méndez, el piloto Miguel de Rodas y el capitán Francisco de Rojas se opusieron a desviarse de la ruta oficial hacia las Molucas. Caboto respondió desembarcándolos y abandonándolos en una isla, un acto que le costaría un juicio años después. Bautizó la isla como Santa Catalina, en homenaje a su esposa.