Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Caboto regresó a España sin oro ni especias — y fue juzgado y deportado por ello

En agosto de 1530, Caboto volvió a España con las manos vacías salvo por los relatos de la Sierra de la Plata y las tierras del Rey Blanco. Fue procesado por haber abandonado su misión oficial a las Molucas y declarado culpable, y en 1532 fue deportado a Orán, en el norte de África. Un año después Carlos V lo indultó; siguió siendo piloto mayor de la Casa de Contratación hasta 1547, cuando terminó sus días al servicio de Inglaterra.