Corsario no es lo mismo que pirata: la diferencia era un papel firmado por el rey
A diferencia del pirata, que actuaba completamente al margen de la ley, el corsario operaba con una "patente de corso": un permiso real que le autorizaba a atacar barcos enemigos a cambio de repartir el botín con la Corona. España usó corsarios propios desde el siglo XVI hasta el XIX, aunque su papel ha quedado eclipsado en la memoria popular por corsarios extranjeros como Francis Drake. Su función fue mayoritariamente defensiva: proteger las rutas del oro y la plata frente a corsarios franceses, ingleses y holandeses.