Amaro Pargo, el corsario canario que se hizo rico y lo invirtió en los pobres de Tenerife
Nacido en Tenerife, Amaro Pargo fue uno de los corsarios españoles más temidos del siglo XVIII, controlando la ruta entre Cádiz y el Caribe frente a las potencias enemigas de España. Compaginó el corso con un lucrativo comercio de vino, aguardiente, tabaco y cacao entre Canarias, América y Génova. Invirtió buena parte de su fortuna en ayudar a los más pobres de su isla, y Felipe V le concedió el título de hidalguía en pago a sus servicios.