Álvaro de Bazán zarpó con menos de la mitad de los barcos previstos contra una flota muy superior
En julio de 1582, una flota francesa de 64 buques y varios miles de hombres, con apoyo inglés, navegaba hacia las Azores para reforzar al Prior de Crato. Felipe II ordenó a don Álvaro de Bazán salir de inmediato desde Lisboa, aunque de los 60 barcos previstos solo estaban listos 25. Bazán decidió combatir de todos modos, en clara inferioridad numérica.