Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Paul Revere no gritó "¡que vienen los británicos!"

La célebre cabalgata nocturna de Paul Revere en abril de 1775, para avisar a las milicias coloniales de la llegada de tropas británicas hacia Lexington y Concord, fue real y decisiva para el inicio de la Guerra de Independencia estadounidense, pero la frase popularizada después por el poema de Longfellow —"¡que vienen los británicos!"— es en gran medida apócrifa: Revere habría usado un término más discreto y menos directo, ya que muchos colonos seguían considerándose súbditos británicos en ese momento, y gritar tal frase habría sido confuso o incluso contradictorio para quienes no se identificaban todavía como "americanos" frente a "británicos".