Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Lutero pidió un concilio para defenderse, y la Iglesia tardó 27 años en dárselo

En 1518, apenas un año después de fijar sus 95 tesis, Martín Lutero apeló públicamente a un futuro concilio general, convencido de que sería condenado si se le juzgaba solo en Roma. El papa Pablo III intentó convocarlo primero en Mantua en 1537 y luego en Vicenza en 1538, pero la guerra entre Carlos V y Francisco I y las reticencias de ambos bandos lo retrasaron una y otra vez. El concilio no se inauguró hasta el 13 de diciembre de 1545, en Trento, con apenas 25 obispos presentes — un cuarto de siglo después del reto que decía responder.