Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Se ofrecieron salvoconductos a los protestantes para que acudieran al concilio — y ninguno vino

Cuando el concilio se reanudó por tercera y última vez en 1562, bajo el papa Pío IV, se ofrecieron salvoconductos a los líderes protestantes para que acudieran a defender sus posturas, igual que Carlos V había hecho antes con Lutero en la Dieta de Worms. Tenían derecho a hablar, pero no a votar, ya que habían sido excomulgados. Ningún delegado protestante se presentó jamás, entre la desconfianza heredada de Worms y el caótico mapa político alemán de la época.