Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Ese mismo día hicieron tres vuelos más, y el último duró casi un minuto

Tras el vuelo de Orville, los hermanos se turnaron para pilotar tres veces más aquella misma mañana. El cuarto y último vuelo, pilotado por Wilbur, duró 59 segundos y cubrió unos 260 metros, antes de que una ráfaga de viento volcara el aparato y lo dañara sin remedio. El Flyer nunca volvió a volar, pero para entonces ya había demostrado lo que se proponía.