Velázquez pintó el cuadro más analizado de la historia del arte en el antiguo dormitorio de un príncipe muerto
En 1656, Diego Velázquez, pintor de cámara de Felipe IV, trabajaba en una sala del Alcázar de Madrid que antes había sido el dormitorio del príncipe Baltasar Carlos, fallecido diez años antes. Allí retrató a la infanta Margarita rodeada de sus damas de honor, sus meninas, en un cuadro que en su época se llamaba simplemente "La familia". Nadie sabía todavía que se convertiría en una de las obras más estudiadas de la historia del arte.