Picasso llevaba meses sin saber qué pintar para el pabellón español hasta que llegaron las fotos del bombardeo
A comienzos de 1937, el Gobierno de la Segunda República encargó a Picasso un gran mural para el pabellón español de la Exposición Internacional de París, pero el pintor no encontraba un tema que le convenciera. Todo cambió el 26 de abril de 1937, cuando la Legión Cóndor alemana bombardeó la villa vasca de Guernica, matando a más de un centenar de personas, y las fotografías del desastre llegaron a la prensa francesa. Cinco días después, el 1 de mayo, Picasso empezó a esbozar la composición.