La carrera al Polo Sur terminó en tragedia para el equipo perdedor
En 1911 y 1912, dos expediciones rivales —una noruega liderada por Roald Amundsen y otra británica liderada por Robert Falcon Scott— compitieron por ser los primeros en alcanzar el Polo Sur, usando estrategias muy distintas: Amundsen confiaba en trineos tirados por perros, mientras Scott apostó parcialmente por ponis y motos de nieve experimentales. Scott llegó al Polo Sur en enero de 1912 solo para descubrir que Amundsen se le había adelantado más de un mes antes, dejando incluso una carta y una bandera noruega como prueba. Scott y todo su equipo murieron de frío y hambre en el viaje de regreso, atrapados por una tormenta a escasos kilómetros de un depósito de provisiones que no lograron alcanzar.