El bloque de mármol llevaba 40 años abandonado, considerado inservible
En 1464, la Opera del Duomo de Florencia encargó una estatua de David a partir de un enorme bloque de mármol de Carrara, apodado "El Gigante" por los canteros. El escultor Agostino di Duccio dejó un profundo agujero en la piedra y abandonó el trabajo, dejando el bloque prácticamente inutilizado durante cuatro décadas. Ni siquiera Leonardo da Vinci, consultado sobre qué hacer con él, se atrevió a intentarlo.