Un cardenal francés encargó una obra imposible a un escultor de 23 años, con plazo de un año
El 26 de agosto de 1498, el cardenal francés Jean Bilhères de Lagraulas encargó a Miguel Ángel una Piedad de mármol a tamaño natural para su tumba en Roma, con un plazo de un año y un pago de 450 ducados de oro. Su representante, Jacopo Galli, prometió al cardenal que sería "la escultura más bella de toda Roma, que ningún maestro actual sería capaz de superar".