Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Terminó la escultura dos días antes del plazo — pero el cliente que la encargó ya había muerto

Miguel Ángel entregó la Piedad completada apenas dos días antes de que expirara el plazo de un año fijado en el contrato. El cardenal Bilhères, sin embargo, había muerto pocos días antes de poder verla terminada. La escultura se colocó entonces sobre la propia tumba del prelado, en la capilla de Santa Petronila del Vaticano, y no llegaría a la basílica de San Pedro hasta el siglo XVIII.