Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Al oír que dudaban de su autoría, Miguel Ángel firmó de noche la única obra que llevaría su nombre

Poco después de instalarse la escultura, Miguel Ángel escuchó por casualidad que unos visitantes la atribuían a otro escultor, dudando de que un artista tan joven pudiera haberla hecho. Furioso, se encerró esa misma noche en la capilla y grabó su nombre en la cinta que cruza el pecho de la Virgen: "Michelangelo Buonarroti, florentino, hizo esto". Es la única obra que Miguel Ángel firmó jamás.