Rodin murió sin ver nunca fundida en bronce la puerta completa a la que dedicó 37 años
Rodin trabajó en la Puerta del Infierno de manera intermitente durante casi cuatro décadas, sin llegar nunca a darla por terminada ni a verla fundida en bronce. Murió el 17 de noviembre de 1917 en Meudon, cerca de París, y fue su ayudante Léonce Bénédite quien completó la fundición definitiva a partir del modelo en yeso que había dejado. El pensador, la pieza más famosa nacida de aquel proyecto inacabado, ya llevaba entonces casi tres décadas siendo mundialmente célebre por su cuenta.