Cares de Lindos tardó doce años en construir la estatua más alta del mundo antiguo
El escultor Cares de Lindos, alumno del célebre Lisipo, dirigió la construcción de la estatua a partir del año 293 a.C., empleando un armazón interno de barras de hierro sobre el que se remachaban placas de bronce. La obra avanzaba apenas entre dos y dos metros y medio al año, limitada por la dificultad de fundir y transportar semejante cantidad de metal. Con unos 33 metros de altura, superaba con creces cualquier estatua construida hasta entonces.