Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Un terremoto lo partió por las rodillas 66 años después de terminarse, y un oráculo prohibió reconstruirlo

En el año 226 a.C., un violento terremoto sacudió Rodas y quebró la estatua exactamente por donde su armazón interno de hierro era más débil: las rodillas. Los rodios consultaron al Oráculo de Delfos sobre reconstruirla, y la respuesta —que los dioses habían querido su caída— bastó para que decidieran dejarla tumbada donde había caído. Incluso derribado, el tamaño de sus fragmentos seguía asombrando a quienes lo visitaban.