La "leyenda negra" infló durante siglos la fama de crueldad de la Inquisición española
Gran parte de la imagen de la Inquisición española como una maquinaria de tortura y muerte masiva se forjó en los siglos XVI y XVII a través de panfletos protestantes ingleses y neerlandeses, enemigos políticos de la España de los Habsburgo, en lo que los historiadores llaman la "leyenda negra". Esos mismos países ejecutaban a herejes, brujas y disidentes religiosos en cifras muy superiores a las de la Inquisición española, pero su propaganda logró fijar en el imaginario europeo una imagen de España desproporcionada respecto a la violencia religiosa real de la época, que fue un fenómeno común a casi toda Europa.