Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

El comandante volvió a rescatar a los supervivientes justo cuando los amotinados iban a atacar a los últimos resistentes

El comandante Francisco Pelsaert regresó desde Batavia (Yakarta) con un barco de rescate en septiembre de 1629, llegando en el momento justo en que Cornelisz y sus hombres se preparaban para atacar el último grupo de soldados que aún resistía en un islote. Pelsaert ejecutó un juicio sumario improvisado sobre los propios islotes: a los cabecillas del motín les cortó las manos antes de ahorcarlos, mientras que a dos de los amotinados más jóvenes los condenó a ser abandonados en la costa continental de Australia, convirtiéndolos probablemente en los primeros europeos en vivir de forma permanente en el continente.