Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

La fragata Medusa encalló en 1816 y de los 147 abandonados en una balsa improvisada solo sobrevivieron 15

En 1816 la fragata francesa Medusa encalló frente a la costa de África occidental cuando se dirigía a Senegal. Ante la falta de botes suficientes para todos los ocupantes, 147 personas fueron abandonadas en una balsa improvisada, construida a toda prisa con los restos del barco y remolcada al principio por las lanchas, que terminaron cortando el cabo y dejándola a la deriva. Durante trece días a la deriva, hambre, sed, motines y desesperación diezmaron a los ocupantes de la balsa: cuando finalmente fue rescatada, solo quedaban 15 supervivientes, la mayoría al borde de la muerte. El escándalo por la negligencia de los oficiales al mando, designados por favoritismo político tras la Restauración borbónica, causó un enorme revuelo en la Francia de la época. El pintor Théodore Géricault se inspiró en la tragedia para crear "La balsa de la Medusa", uno de los cuadros más célebres del Romanticismo, que convirtió el naufragio en un símbolo de la incompetencia del poder y del sufrimiento humano.