En un solo día de batalla en 1600 se decidió quién gobernaría Japón durante los siguientes 250 años
El 21 de octubre de 1600, en la llanura de Sekigahara, dos coaliciones de señores feudales se enfrentaron por el control de Japón tras la muerte del regente Toyotomi Hideyoshi: el Ejército del Este, liderado por Tokugawa Ieyasu, contra el Ejército del Oeste, leal a la familia Toyotomi. Con más de 160.000 hombres combatiendo en total, la batalla se decidió en apenas unas horas cuando varios generales del bando occidental desertaron a mitad del combate, previamente sobornados en secreto por Ieyasu. La victoria fue aplastante y allanó el camino para que, en 1603, Tokugawa Ieyasu se proclamara shōgun, fundando el shogunato Tokugawa, que gobernaría Japón desde Edo (la actual Tokio) durante los siguientes 250 años, imponiendo una paz interna prolongada y, más tarde, un severo aislamiento del resto del mundo conocido como sakoku.