Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Un teniente de navío español botó el primer submarino totalmente eléctrico del mundo diez años antes del Desastre del 98

El 8 de septiembre de 1888, en el Arsenal de la Carraca (San Fernando, Cádiz), se botó ante una multitud el submarino diseñado por el teniente de navío Isaac Peral. Era el primer sumergible del mundo con propulsión totalmente eléctrica y armado con torpedos, capaz de sumergirse hasta diez metros y disparar en inmersión. Peral llevaba desde 1885 defendiendo el proyecto ante el Ministerio de Marina, y contó con el respaldo decisivo de la reina regente María Cristina, que aceleró su construcción. La nave, de 22 metros de eslora, costó 300.000 pesetas de la época.