El veterano de la conquista del Perú leyó el informe de Cabeza de Vaca y decidió buscar su propio imperio
Hernando de Soto, extremeño nacido hacia 1500, había amasado una considerable fortuna participando en la conquista del Imperio inca junto a Pizarro, incluyendo su parte del rescate de Atahualpa. De vuelta en España, casado con Inés de Bobadilla, leyó el relato de Álvar Núñez Cabeza de Vaca sobre su fracasada travesía por la Florida y sospechó que allí podía existir una riqueza semejante a la del Perú. En 1538 obtuvo de Carlos V el título de adelantado y gobernador de Cuba, comprometiendo toda su fortuna en una nueva expedición a la Florida. Zarpó de Sanlúcar de Barrameda en abril de ese año al mando de una flota de nueve naves y unos 650 hombres.