Se casó con cinco mujeres maoríes y plantó un olivo español que todavía sigue en pie
Instalado entre el pueblo maorí ngāti porou, Manuel fue acogido con hospitalidad y aprendió su lengua y costumbres. Se casó con Tapita Te Herekaipuke en 1837 en Waiapu, y con el tiempo tomó un total de cinco esposas maoríes, con las que tuvo nueve hijos varones que darían origen a una familia inmensa. En 1834 plantó una semilla de olivo que había llevado desde España, y el árbol resultante sigue en pie hoy en día, un vínculo vivo entre Castilla y el Pacífico Sur. Manuel murió en 1873 y fue enterrado en la colina de Taumata, donde su tumba sigue siendo lugar de peregrinaje familiar.