Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Buscaban plata y estaño, y encontraron una isla perfecta para vigilar la puerta entre dos mares

Los fenicios eligieron el emplazamiento siguiendo su patrón habitual de asentamientos: una isla defendible, cerca de la costa y con acceso a ríos navegables, en este caso el Guadalete. Gadir se convirtió en la base comercial más importante de los fenicios en Europa, punto de partida para explotar los ricos yacimientos de plata y estaño de Tartessos, el legendario reino ibérico situado en el entorno de las actuales Huelva y Sevilla. Desde allí controlaban además el paso entre el Mediterráneo y el Atlántico, y las rutas hacia las islas Británicas en busca de estaño para fabricar bronce.