Los vikingos no usaban cascos con cuernos en combate
La imagen popular del casco vikingo adornado con grandes cuernos, tan extendida en el cine, los cómics y la cultura popular moderna, es en realidad un mito creado en el siglo XIX por escenógrafos de ópera, especialmente para las producciones wagnerianas, que buscaban un diseño visualmente impactante y exótico para sus personajes nórdicos. Los cascos arqueológicos hallados en yacimientos vikingos reales son simples y sin adornos, generalmente de hierro o cuero reforzado, ya que unos cuernos prominentes habrían sido un estorbo letal en combate cuerpo a cuerpo, ofreciendo a los enemigos un punto fácil donde agarrar o golpear con armas.