Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Gibraltar cayó en pocos días ante una flota angloholandesa y España no ha vuelto a recuperarlo

En agosto de 1704, una flota angloholandesa desembarcó tropas y bombardeó el peñón de Gibraltar, defendido por una guarnición muy reducida que capituló en apenas tres días. Lo que comenzó como una ocupación militar en nombre del archiduque Carlos se convirtió en cesión definitiva a Gran Bretaña con el Tratado de Utrecht de 1713, y Gibraltar nunca volvió a manos españolas. La Corona de Aragón, mientras tanto, se había inclinado mayoritariamente por el archiduque Carlos, lo que convirtió el conflicto internacional también en una guerra civil dentro de España entre borbónicos y austracistas.