El pueblo de Madrid se lanzó a las calles al ver que la familia real era llevada a Francia
El 2 de mayo de 1808, ante el rumor de que Napoleón se llevaba a los últimos miembros de la familia real que quedaban en Madrid, la población se echó a las calles gritando "¡traición!". Los oficiales Luis Daoíz y Pedro Velarde se sublevaron en el cuartel de artillería de Monteleón y combatieron junto al pueblo contra las tropas francesas de Murat. Por la noche, el general francés ordenó fusilar a un centenar de prisioneros españoles en la montaña del Príncipe Pío, episodio inmortalizado después por Goya. Aquel levantamiento espontáneo, sofocado en un solo día, encendió una guerra que se prolongaría seis años.