Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Dos hombres de un mismo pueblo andaluz transformaron Roma y dejaron su huella desde Escocia hasta Oriente

Trajano y Adriano convirtieron su ciudad natal, Itálica, en una "Nova Urbs" monumental, con un anfiteatro para 25.000 espectadores —el tercero más grande de todo el Imperio— y amplias avenidas porticadas, cuyas ruinas se conservan hoy como yacimiento arqueológico visitable. Entre los dos dejaron algunas de las obras más icónicas de la arquitectura romana: la Columna Trajana, el Panteón de Roma reconstruido por Adriano y la muralla que lleva su nombre en el norte de Britania. Un tercer emperador, Teodosio, nacería siglos después también en Hispania, cerrando una tradición de emperadores hispanorromanos que dejó una huella desproporcionada en la historia de Roma.