Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Carlomagno invadió Hispania invitado por un rebelde musulmán y volvió a casa con media retaguardia aniquilada

En el año 777, el gobernador musulmán de Zaragoza, en rebeldía contra el emir de Córdoba, pidió ayuda a Carlomagno a cambio de entregarle la ciudad. El rey franco cruzó los Pirineos con un poderoso ejército en la primavera de 778, pero al llegar a Zaragoza sus aliados le cerraron las puertas: la conjura se había desmoronado. Sin máquinas de asedio, Carlomagno tuvo que retirarse, y de camino a casa arrasó las murallas de Pamplona, la ciudad de los vascones, para asegurar su retirada. Esa destrucción tendría consecuencias inmediatas.