Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Los vascones emboscaron a la retaguardia franca en un desfiladero y no dejaron supervivientes

El 15 de agosto de 778, mientras el grueso del ejército franco ya había cruzado los Pirineos, la retaguardia —cargada con el botín, los carros y los rehenes de la campaña— quedó rezagada en el angosto desfiladero de Roncesvalles. Los vascones, que conocían perfectamente el terreno y buscaban venganza por la destrucción de Pamplona, se lanzaron desde las alturas con piedras y dardos, provocando el pánico entre las tropas francas. Según el biógrafo de Carlomagno, Eginardo, mataron a todos sin excepción y se dispersaron con la noche antes de que nadie pudiera vengarse. Entre los caídos estaba Roldán, prefecto de la Marca de Bretaña.