Un caballero francés le tendió una trampa a Pedro I para que su hermano pudiera asesinarlo con sus propias manos
Tras la retirada de las tropas inglesas por impagos, Enrique de Trastámara regresó con apoyo francés y cercó a Pedro en el castillo de Montiel. Confiado en un plan de fuga, Pedro acudió de noche a encontrarse con Bertrand du Guesclin, el mismo caballero francés capturado en Nájera, sin saber que este le había tendido una trampa: allí le esperaba Enrique. Ambos hermanos, que llevaban tanto tiempo sin verse que apenas se reconocieron, se enzarzaron en una lucha cuerpo a cuerpo que Du Guesclin decidió a favor de Enrique con una frase que ha pasado a la historia: "ni quito ni pongo rey, sino ayudo a mi señor". Pedro murió apuñalado el 23 de marzo de 1369.