Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

En 63 años de reinado —el más largo de la historia de España— convirtió Aragón en una potencia mediterránea

Además de sus conquistas militares, Jaime I dejó una profunda huella legal: otorgó fueros propios a Valencia, impulsó los Fueros de Aragón y fortaleció instituciones catalanas como el Consejo de Ciento de Barcelona. Mallorca y Valencia se integraron como reinos autónomos dentro de la Corona de Aragón, en lugar de ser simplemente anexionados, sentando un modelo de monarquía compuesta que definiría a la Corona de Aragón durante siglos. Al morir en 1276, tras 63 años en el trono, repartió sus dominios entre sus hijos, germen de la posterior expansión mediterránea de Aragón que llevaría, dos generaciones después, a las hazañas de Roger de Lauria.