La leyenda dice que Roma nació de un fratricidio entre dos gemelos amamantados por una loba
Según la tradición romana recogida por Tito Livio, los gemelos Rómulo y Remo, hijos del dios Marte y la sacerdotisa Rea Silvia, fueron abandonados en el río Tíber y sobrevivieron amamantados por una loba antes de ser criados por un pastor. Ya adultos y conocido su origen real, decidieron fundar una ciudad, pero discreparon sobre el lugar y el liderazgo. Rómulo trazó con un arado el surco que delimitaría la futura ciudad; cuando Remo, en son de burla, saltó sobre esa línea sagrada, Rómulo lo mató y se convirtió en el único fundador y primer rey de Roma. La tradición fija ese momento fundacional el 21 de abril del año 753 a.C.