Ya en la antigua Alejandría, unos eruditos dudaban de que Homero hubiera escrito los dos poemas
La llamada "cuestión homérica" tiene raíces antiguas: ya en la Biblioteca de Alejandría, hacia los siglos III y II a.C., un grupo de estudiosos conocidos como los corizontes ("separatistas") defendían que la Ilíada y la Odisea habían sido escritas por autores distintos, señalando diferencias de estilo, lenguaje y visión del mundo entre ambas obras. El debate resurgió con fuerza en los siglos XVIII y XIX en Alemania, dividiendo a los estudiosos entre "analistas", que veían múltiples manos detrás de los poemas, y "unitaristas", que defendían la existencia de un único genio creador. La discusión sigue abierta hoy, sin que exista ninguna prueba documental de la existencia histórica de Homero.