Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Para Pitágoras y su escuela, el universo entero podía explicarse mediante números

Discípulo indirecto de la tradición milesia, Pitágoras trasladó la filosofía de Jonia a la Magna Grecia (sur de Italia), donde fundó una escuela de carácter tanto científico como religioso. A diferencia de Tales, que buscaba el arché en un elemento físico, los pitagóricos sostenían que la realidad última no era material sino numérica: todo, incluida la música y la geometría, podía reducirse a proporciones numéricas. Se le atribuye además haber acuñado la propia palabra "filósofo" —amigo de la sabiduría—, en contraste con quienes se consideraban ya sabios. Su escuela combinaba matemáticas rigurosas con un fuerte componente místico y ascético, incluyendo la creencia en la transmigración de las almas.