Con cinco fragatas de madera se enfrentó a 275 cañones y se retiró herido pero invicto
El 2 de mayo de 1866, la escuadra española abrió fuego contra las fortificaciones del Callao, defendidas por 57 cañones peruanos frente a los 275 españoles, en un combate que se prolongó durante horas. Méndez Núñez resultó herido en el puente de su buque insignia, la fragata acorazada Numancia, y el propio secretario de Guerra peruano, José Gálvez, murió al estallar la Torre de la Merced que dirigía. Al caer la tarde, con dos de sus buques averiados, Méndez Núñez ordenó cesar el fuego y retirarse a la isla de San Lorenzo, mientras en las playas del Callao la población vitoreaba lo que consideró una defensa victoriosa.